Cuidado de la instalación de fontanería

Para el buen cuidado de la instalación de fontanería se deben tener en cuenta varios factores muy importantes, ya que estos proporcionarán y garantizarán el buen desempeño de toda la instalación.
Si se tienen en cuenta estos cuidados se evitarán inconvenientes posteriores.

Cuidados necesarios

Evitando la condensación

Este es un efecto producido en las paredes de las tuberías, ya sean de acero o de cobre; ocurre debido a la humedad alta y junto con el contacto con el aire.
Al tener las tuberías una temperatura más baja que la del ambiente, se condensa la superficie de metal exterior. La condensación produce hongos, musgos y deteriora el material. Para evitarlo se deben enfundar las tuberías con PVC.

Evitar la corrosión

Es cuando las tuberías de metal se oxidan y su efecto desgasta el metal. Para evitarlo se debe tener el cuidado necesario al ejecutar la instalación y nunca unir dos metales diferentes como el acero con el cobre.

Prevenir las incrustaciones

El agua en suspensión contiene grandes cantidades de sales. De acuerdo con la zona de donde venga el agua, las sales varían notablemente. Estas causan incrustaciones, disminuyen y obstaculizan la salida del agua.
Para impedirlo se instalan descalcificadores por individual en ciertos lugares determinados en la instalación.

Las pendientes

Para que la instalación de la fontanería funcione de la manera más optima, es necesario que las tuberías no tengan curvas extrañas dentro de su mecanismo, tampoco deben tener sifones y mucho menos tramos con aire acumulado.
En lo más alto de la vivienda se deben instalar purgadores de agua junto con pendientes de agua suave, hasta llegar a todos los lugares donde la alimentación de los bajantes se llega a conectar a los diversos puntos de servicio tales como las duchas.
Lo importante es que todas las instalaciones de fontanería cuenten con un buen cuidado y supervisión ya que estas deben estar en las mejores condiciones pues nos llevan el líquido vital para la vida, el agua.